El Maitake (Grifola frondosa), conocido en occidente como “Gallina de los Bosques”, es un hongo colosal y hermoso que crece en la base de los grandes robles. Durante el Japón feudal, era un secreto celosamente guardado por los herbolarios, quienes bailaban literalmente de alegría al encontrarlo debido a su inmenso valor terapéutico y económico.
Hoy en día, el Maitake es una de las puntas de lanza de la micoterapia clínica. Sus beta-glucanos patentados (conocidos como Fracción D y Fracción MD) figuran en numerosos ensayos clínicos humanos por su capacidad para ordenar al sistema inmunológico que ataque tumores malignos. Además, es posiblemente el regulador metabólico más fuerte del reino Fungi, actuando como un faro de esperanza para pacientes con Diabetes Tipo 2 o Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) al “desatascar” la resistencia a la insulina.
